La primera área protegida del mundo, Islas Berlengas. Portugal

Las islas Berlengas se pueden considerar como la primera área protegida del mundo, ya que en el año 1465 el rey Alfonso V de Portugal prohibió cualquier tipo de caza.

Se encuentran a tan solo 10 kilómetros de la población pesquera de Peniche y se puede visitar y explorar la más grande de las tres, Berlenga Grande, aunque hay que decir que el ferry que llega hasta ella solo está disponible durante los meses de Mayo a Octubre.

Pero no solamente puedes disfrutar de la naturaleza en esta fantástica excursión, también puedes disfrutar de la Fortaleza de San Joao Baptista construidas en el siglo XVII como modo del defensa de este estratégico punto en la costa portuguesa. Actualmente es un hostal con unos precios de ganga, aunque con muy pocas comodidades. Una estancia original, para un lugar original.

El maravilloso castillo de Egeskov, Dinamarca

Este bello castillo no solo desacato por su belleza, sino por ser el castillo rodeado de agua mejor conservado del mundo.

Se encuentra situado al sur de la isla de Fiona, Dinamarca. Al estar encima del agua, sus cimientos son de roble, para lo cual y según cuenta la leyenda fue necesario talar un bosque entero. Aunque en realidad se trata de dos edificios unidos por una doble y dura pared con escaleras secretas.

Desde1784 el Castillo de Egeskov pertenece a la familia Ahlefledt-Lauvig-Bille y todavía hoy los actuales condes viven aquí, en una serie de departamentos privados.

El corazón de la cultura gaélica, Islas de Aran

Las islas de Aran son un grupo de islas situadas en la desembocadura de la Bahía de Galway, toda la esencia de Irlanda en unas pequeñas islas muy poco habitadas.

La isla mayor y más poblada es la isla de Inihsmore, con 800 habitantes. Lejos de las pocas calles que componen la población, pueden verse bellos parajes naturales, como sus impactantes acantilados. La plataforma calcárea y prácticamente plan hacen de ella un impresionante castillo natural que se eleva del Atlántico.

Además guardan la esencia de la cultura gaélica, desde la lengua, la música y la artesanía

Uno de los castillos más bellos de Alemania, Castillo de Schwerin

A poca distancia en coche de Hamburgo, se puede disfrutar de una maravillosa excursión que te permitirá descubrir el magnífico Castillo de Schwerin.

El castillo comenzó a construirse hace más de 1500 años sobre una de las islas del lago SchwerinerSee, conviertiéndose en el centro del poder con el paso de los siglos.

Especial relevancia por su belleza, tienen sus jardines cuya visita se puede hacer de forma gratuita. También en caso de querer visitar el castillo puede hacerse pagando una entrada de 5 euros. Sin duda, una visita que vale la pena realizar.

Puerto Flavia,un lugar con historia en la isla italiana de Cerdeña.

Porto Flavia surgió para solventar un gran problema en el transporte de las explotaciones mineras de la isla de Cerdeña a principios del siglo XXI y lo que en su día se convirtió en una gran innovación tecnológica hoy se ha convertido en un atractivo turístico de la esencia de la isla.

Lleva el nombre de la hija del arquitecto Cesare Vecelli y es un lugar digo de visitar . Se encuentra en Masua y puede realizarse la visita por 10 euros, aunque también es muy recomendable tener la oportunidad de verla desde el mar.

El mágico bosque del Encélado, Versalles

Todos sabemos que Versalles no es solo uno de los castillos más bellos de Francia, también sin duda alguna, es uno de los más bellos del mundo. Dentro de sus jardines, se encuentra el Bosque del Encélado, dedicado a Encelat, ese ser mitológico de los cien brazos, hijo de Urano.

Además de las bellas estructuras que decoran el jardín y dirigen la vegetación, cabe destacar la figura hecha de bronce de este ser mitológico, el cual se presenta medio absorbido por las rocas y luchando por su vida.

Sin duda un bonito paseo para finalizar la visita a Versalles.

El famoso Castillo de Dracula, Rumania

Es uno de los puntos turísticos más importantes de Rumania tanto por su valor arquitectónico, por su antigüedad y por su vínculo con Dracula.

Según la leyenda, Vlad el Empalador vivió en el castillo en el siglo XV, aunque no hay evidencia histórica de que esto fuera así. Según la mayoría de las versiones, el Empalador pasó sólo dos días en el castillo encarcelado en una mazmorra