Uno de la conjuntos arquitectónicos más impresionantes del mundo, Templos de Bagan. Myanmar

El Sudeste asiático es una de las partes del mundo que se deben visitar. Si solo has ido una vez, es difícil elegir cuál debe ser mejor destino. En mi caso elegí Vietnam y Camboya, pero la primera opción fue Birmania, aunque en ese momento las agencias de viajes donde preguntamos no lo aconsejaban.

Tal vez Birmania esta menos masificada de turistas que otros países de la zona. Además, tienen grandes tesoros arquitectónicos de los cuales vale la pena destacar los templos de Bagan.

En concreto se trata de un conjunto de más de 2.000 templos de una belleza impresionante, que por el momento no han sido nombrados Patrimonio de la Humanidad, algo que llama mucho la atención.

Su construcción se realizó entre el siglo XI y XIII y en su época de máximo esplendor llegó a haber 4.000 templos.

Joyas arquitectónicas en lugares imposibles: Santuario de la Virgen de La Corona. Spiazzi

Hay lugares en el mundo que cuesta mucho creer que hayan podido ser construidos, por lo inhóspito del terreno. Un claro ejemplo de ello es el Santuario de la Virgen de Corona, a 20 kilómetros de Verona.

Documentos medievales, informan que ya desde el siglo XII había ermitaños que vivían en esa montaña y que fue alrededor del año 1522 cuando comenzaron las obras del Santuario.

Hoy en día puede visitarse combinando además la excursión cultural con el disfrute de la naturaleza y las maravillosas vistas que tendrás Del Valle del Adige a unos 800 metros de altura.

El maravilloso castillo de Egeskov, Dinamarca

Este bello castillo no solo desacato por su belleza, sino por ser el castillo rodeado de agua mejor conservado del mundo.

Se encuentra situado al sur de la isla de Fiona, Dinamarca. Al estar encima del agua, sus cimientos son de roble, para lo cual y según cuenta la leyenda fue necesario talar un bosque entero. Aunque en realidad se trata de dos edificios unidos por una doble y dura pared con escaleras secretas.

Desde1784 el Castillo de Egeskov pertenece a la familia Ahlefledt-Lauvig-Bille y todavía hoy los actuales condes viven aquí, en una serie de departamentos privados.

Uno de los castillos más bellos de Alemania, Castillo de Schwerin

A poca distancia en coche de Hamburgo, se puede disfrutar de una maravillosa excursión que te permitirá descubrir el magnífico Castillo de Schwerin.

El castillo comenzó a construirse hace más de 1500 años sobre una de las islas del lago SchwerinerSee, conviertiéndose en el centro del poder con el paso de los siglos.

Especial relevancia por su belleza, tienen sus jardines cuya visita se puede hacer de forma gratuita. También en caso de querer visitar el castillo puede hacerse pagando una entrada de 5 euros. Sin duda, una visita que vale la pena realizar.

El último destello de la arquitectura mongola. Tumba de Safdarjung, Nueva Delhi

En el corazón de un imponente jardín muy céntrico de la ciudad de Delhi, se encuentra la tumba de Safdarjung, construida en los años 1753 y 1954.

El mausoleo está compuesto por una sala central rodeada de ocho recintos. En realidad en este magnífico edificio hay dos tumbas, ya que está tanto Safdarjung como su esposa.

La entrada es gratuita y representa uno de los últimos ejemplos del estilo mongol imperial.

Drachenburg, una gran casa con apariencia de Castillo, Alemania

Alemania es un país con historia y grandes contrastes, por ello es fácil encontrarse con lugares no tan conocidos que parecen sacados de un cuento. Uno de estos casos es el Castillo de Drachenburg, muy cerca de la ciudad de Bonn.

Pero no podemos dejarnos engañar por la apariencia, ya que en su caso, no se trata de un lugar con historia de guerras, leyendas de fantasmas o reyes con ánimo conquistador. Este castillo fue construido en el siglo XIX y fue encargado por un agente bancario para convertirse en su residencia.

En cualquier caso, sin duda vale la pena hacer la excursión y visitar el castillo.

Uno de los Palacio más bellos de Alemania, Palacio Augustusburg

Cerca de la ciudad de Colonia se encuentra uno de los palacios más representativos del rococó alemán, es el Palacio de Augustusburg.

Declarado Patrimonio de la Humanidad, fue residencia del príncipe y arzobispo Clemens August von Wittelsbach y antes de convertirse en museo también fue residencia del Presidente de la República Federal Alemana.

Como dato destacado es que tan rococó es el Palacio que salir a sus jardines puede ser un alivio, ya que puede llegar a abrumar a sus visitantes.