El maravillosos Buda del templo Wat Pho, Bangkok

En el corazón de Bangkok puedes describir este maravilloso y único Buda reclinado se ha convertido uno de los lugares más visitados de la ciudad. Fácil de acceder, puedes llegar al templo desde el río en un transporte especial que hace trayectos desde la orilla contraria.

Se encuentra en el Templo de Wat Pho, muy cerca del Palacio Real y se pide visitar por 2, 5 euros de entrada.

Fue construida en 1832 durante el reinado de Rama III y representa la transición del Buda desde la muerte al nirvana y el templo donde se construyó es uno de los más antiguos de la ciudad.

Tiene 43 metros de largo y las plantas de los pies están adornadas con incrustaciones de madre perla.

Un símbolo de la ciudad que no puedes dejar de visitar.

El maravilloso castillo de Egeskov, Dinamarca

Este bello castillo no solo desacato por su belleza, sino por ser el castillo rodeado de agua mejor conservado del mundo.

Se encuentra situado al sur de la isla de Fiona, Dinamarca. Al estar encima del agua, sus cimientos son de roble, para lo cual y según cuenta la leyenda fue necesario talar un bosque entero. Aunque en realidad se trata de dos edificios unidos por una doble y dura pared con escaleras secretas.

Desde1784 el Castillo de Egeskov pertenece a la familia Ahlefledt-Lauvig-Bille y todavía hoy los actuales condes viven aquí, en una serie de departamentos privados.