El patrimonio romano de Arlés, Francia


Como no podía ser de otra,anera, el Teatro Romano de Arlés, construido entre los años 80 y 90 A.C., es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Se construyó poco después del Coliseo de Roma, por lo que arquitectónicamente guardan muchas similitudes.

A su incontestable valor histórico le suma que él en sí mismo es un motivo de inspiración artística, ya que fue un lugar que pintó en varias ocasiones el pintor holandés Vincent Van Gogh durante su estancia arlesiana.

Uno de los castillos más importantes de Rumania, el Castillo Pelęs


Se convirtió en uno de los monumentos europeos más importantes del siglo XIX. Fue construido bajo el reinado de Carlos I de Rumania y se encuentra ubicado en Sinaia.

El castillo Peleș es uno de los más importantes edificios típicos de Rumania, considerado único histórica y artísticamente. Sin ir más lejos en este castillo tuvo lugar el Consejo de La Corona en 1914, donde se decidió la neutralidad de Rumania en la Primera Guerra Mundial.

El castillo Peleș se considera el segundo museo más buscado entre los turistas de Rumania. El primero es el Castillo de Bran. En 2009 pasaron por él más de 300 000 visitantes de todo el mundo.

El café más antiguo de Viena, Café Central


El Café Central, es un nombre muy socorrido para el típico café je podemos encontrar en cualquier ciudad del mundo, pero el Café Central de Viena, además de ser la cafetería más antigua de la cuidad tiene un carisma especial.

Abrió sus puertas en 1876 y es el una visita indispensable en la ciudad, más cuando nieva en en exterior y el interior invita a tomar un buen café o chocolate caliente, acompañado de la maravillosa resposteria que ofrece

Uno de los hoteles palacio más bellos del mundo, Palacio de Bussaco. Portugal


En el corazón del Parque Nacional del Bussaco, se encuentra este palacio construido como un sueño romántico por los últimos reyes de Portugal. 

En entorno es de ensueño, donde poder disfrutar de la naturaleza y de las maravillas realizadas por los monjes Carmelitas en el siglo XVII.

Hoy, el palacio de Bolssano es sin duda uno de los hoteles más lujosos y con mayor encanto del mundo. Un lugar ideal para disfrutar de la historia de Portugal en un entorno único donde todo está preparado para mimar tus sentidos.