El mágico Monte St. Michel, Normandía. Francia

  
El Monte St. Micho es uno de los lugares más bellos y curiosos de Fancia. Situado en un promontorio rocoso en una isla mareal, debe su nombre a la abadía consagrada al arcángel San Miguel.

Declarado monumento histórico en 1862, el monte Saint-Michel figura desde 1979 en la lista del patrimonio de la humanidad de la Unesco, en cuya declaración están incluidos también la bahía y el antiguo molino de Moidrey, situado a unos cuatro kilómetros tierra adentro.

Las mareas espectaculares de la bahía (hasta 14,5 metros de altura, dos veces al día) contribuyeron mucho a hacer del monte una fortaleza inexpugnable. Durante siglos únicamente era accesible por vía terrestre en los momentos de marea baja, y por vía marítima cuando la marea era alta. Actualmente se puede acceder a la abadía en todo momento gracias a la carretera que lleva a los pies de la roca.

Los Tronos de todos los dioses, Mont Nemrut. Turquía 

  
Siglos antes de Cristo, Antioco I construyó el santuario en la cima el Monte Nemrut, un lugar elevado y sagrado para estar lejos de los hombres y cerca de los dioses, llamado ” Tronos de todos los dioses “.

Aunque separados los cuerpos de las cabezas, hoy en día siguen estando en muy buen estado. 

En 1987, la Unesco catalogó el monte Nemrut como Patrimonio de la Humanidad.En general, los turistas visitan Nemrut de junio a agosto. La cercana ciudad de Adıyaman es un lugar habitual para viajar en coche o autobús al emplazamiento, siendo también posible acceder en helicóptero. 

El histórico Castillo de Osaka. Japón 

  
Símbolo de poder de la ciudad se eleva en un céntrico parque de Osaka este castillo. Construido en el siglo XVI y reconstruido durante numerosas ocasiones a lo largo de su historia.

Sin lugar a dudas uno de los más importantes de este país y un símbolo de la unificación de Japón.

El castillo está abierto al público y es fácilmente accesible desde la estación parque público. El interior del castillo alberga un museo, sala de convenciones y el Altar Toyokuni, dedicado a Toyotomi Hideyoshi.

La mágica ciudad de Gante, Belgica

  
Al igual que Brujas, Gante posee también un gran interés histórico y  cultural, siendo la ciudad belga preferida por los viajeros habituales y la que tiene mayor número de edificios históricos.

Gante, además de brindar un interés arquitectónico elevado, ofrece diversos museos, muchas tiendas, restaurantes y una vida nocturna emocionante con numerosos conciertos.

Entre todas sus bellezas se puede destacar el Muelle de las Hierbas. Un mágico puerto medieval repleto de terrazas y zonas de ocio. 

Uno de los palacios del Rey Loco, Palacio Linderhof. Baviera

  
Linderhof se encuentra situado en Baviera y es uno de los tres castillo que construyó el Rey Luis II de Baviera. De los tres castillos es el más pequeño pero sin duda fue su preferido, ya que pasó aquí ocho años. Además de ser el único que vio terminado.

Pero las maravillas de este castillo no sólo se reflejan en su bonita construcción, sino en los bellos detalles que hay en sus jardines. La Gruta de Venus es tal vez una de las curiosidades más llamativas. Un lugar construido para que el Rey Loco escuchara música con toda clase de innovaciones tecnológicas para la época en la que se construyó.

Sin duda un bonito lugar para disfrutar de las bellezas de Baviera.

Una fortaleza medieval en la República Checa, Castillo de Loket

  
A solo media hora de la ciudad balneario de Karlovy Vary, se encuentra el pueblecito amurallado de Locket, con su espectacular castillo-fortaleza.

En su día fue el castillo de caza de los reyes de Luxemburgo y hoy en día su estado de conservación y las réplicas construidas del mobiliario del mismo hace que sin lugar a dudas te desplaces en el tiempo hasta la Edad Media.

Como dato curioso, en el año 2006, se rodaron aquí las partes de la película de James Bond Casino Royale ambientadas en Montenegro.

El palacio de Caterina la Grande, San Petersburgo

  
Forma parte del conjunto de Patrimonio d la Humanidad llamado ” Centro histórico de San Petersburgo”.

En este ostentoso palacio no se escatimó en gastos. Se utilizaron más de 100 kilos de oro para dorar la fachada del palacio. Incluso se llegó a decir que la totalidad del tejado estaba hecho en oro.

Además de esto, antes de tener este aspecto, la emperatriz Isabel, pr defensora de Catalina, hizo demoler la construcción en seis ocasiones por no estar conforme con la misma.

Lógicamente los estragos de la Segunda Guerrs Mundisl también afectaron a este palacio, el cual por orden de los alemanes fue destruido en su interior, dejando únicamente la fachada. Las obras de restauración para devolverlo a su estado original se han extendido hasta el año 2003.