La antigua ciudad de Rodas, Grecia

  
Rodas es la isla más extensa del archipiélago de Dodecaneso en Grecia.

El núcleo antiguo urbano de la ciudad es una auténtica joya medieval, donde se puede disfrutar de las murallas y fortalezas, el Palacio de los Grandes Maestres de la Orden, el Palacio del Arzobispo, etc…La ciudad vieja está llena de tiendas donde trabajan seis mil personas y se venden toda clase de recuerdos, con el centro comercial en la calle de Sokratos.

A esta bella isla griega, además de ofrecer un viaje en la historia también ofrece las maravillas del clima Mediterráneo con playas donde desconectar del día a día.

Sin duda una buena opción para disfrutar de un completo viaje.

El antiguo presidio de La Concergierie, Paris 

  
La Concergierie es uno de los edificios históricos de París que debes visitar en la ciudad de la luz. 

Durante siglos fue la residencia de los reyes de Francia, para posteriormente en el siglo XIV convertirse en prision.

De hecho durante el siglo XVIII fue considerada como la antesala de la muerte, ya que al que encerraban allí no solía salir con vida. María Antonieta también estuvo encerrada allí. 

Actualmente la Consejería está abierta al público y puede visitarse. En ella se llevan a cabo diferentes exposiciones. Se puede ver, asimismo, una reconstrucción de las cárceles revolucionarias, las celdas de los “pailleux” y la de María Antonieta, así como la hoja de la guillotina que se utilizó para la ejecución de Lacenaire

La ciudad Patrimonio de la Humanidad de Hungría, Pecs

  
La ciudad de Pecs posee de una de las necrópolis romanas más importantes de Europa Central. Por ello, desde el año 200 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

También allí se encuentra el mayor santuario musulman de Europa Central, la Mezquita del Baja Gazi Kasam y es que durante siglos esta ciudad de Hungría fue considerada por cada uno de los asentamientos que allí estuvieron como el Paraíso Terrenal.

Un paraíso desconocido en Bosnia Herzegobina.

  
Jajce es uno de esos sitios secretos de gran belleza que nos ofrece Europa. Se encuentra en El interior de Bosnia. Se trata de un pueblo del siglo IV que bien podría haber sido el decorado de cualquier película de fantasía.

Sus cascadas en la unión de los ríos Pilva y Vrbas es uno de los espectáculos naturales de este bello pueblo.

Es un lugar tranquilo y totalmente vacío de turistas, ya que actualmente y frente a su gran belleza no suele erigirse como destino turístico de este país. Actualmente está tramitándose su incorporación en Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, por lo que en breve seguramente se llenará de turistas. 

El castillo de Vadjahunyad, Budapest. Hungría 

  
Es una copia del castillo de Transilvania en Rumanía y además tiene el mismo nombre,pero este majestuoso castillo con algunas pequeñas diferencias arquitectónicas se encuentra en Budapest, Hungría.

En su interior se encuentra el mayor museo agrícola de Europa y curiosamente en vez de tener un foso como cualquier castillo clásico posee una pista de hielo ( en invierno). 

Sin duda una divertida visita en el centro de Budapest.

El Valle de las Reinas, Egipto.

  
En el fueron enterrados reinas y príncipes del antiguo Egipto. Se encuentra situado frente a Luxor y cerca del Valle de los Reyes. 

De todas las tumbas que se encuentran, muchas de las cuales no abiertas al público, destaca por encima de las demás la tumba de Nefertiti, construida en 1290 a.C. Por orden de Ramses II.

Desde 1979 forma parte del Patrimonio de la Unesco.

Uno de los tesoros culturales de Nueva York, The Morgan Library & Museum

  

  

The Morgan Library & Museum es un sitio más a incluir en la larga lista de lugares que debes visitar en Nueva York. 

Se encuentra recogido en el Registro Nacional de Lugares Históricos desde el año 1966. La librería en sí, es un lugar de increíble belleza, pero además contiene manuscritos originales de Charles Dickens  o Bob Dylan y dibujos originales de Leonardo da Vinci, Miguel Ángel o Picasso.

Un dato muy curioso de este edificio es que fue la primera casa de la Nueva York que disfrutó de luz eléctrica. De hecho el mismísimo Thomas Edison supervisó en 1880 su instalación.