Casi estuvo a punto de ser derrumbado tras la Revolución Francesa, pero finalmente no fue así y hoy en día podemos disfrutar de él.

Más recientemente, en 1968, después de un incendio que devastó parte del castillo, la solidaridad y la generosidad del pueblo de Hautefort colaboraron en gran medida en su recuperación.  

Desde 1994, alberga el museo de la medicina, con la reconstrucción de una sala de enfermos y también una sección sobre la historia de la medicina.