Se encuentra en Apulia al sur oeste de Italia. Se construyó en el siglo XIII y su peculiar aspecto octogonal y su planta transmiten la sensación de haber sido un castillo inacabado. 

Su aspecto interior recuerda a un laberinto, ya que unas estancias se conectan con otras y es extremadamente complicado llegar a la sal del trono. En un principio se creyó que su construcción se debía al miedo del emperador a los ataques y atontados aunque posteriormente se ha averiguado que esta distribución correspondía a los distintos rangos sociales de sus habitantes.

En los años 90 fue declarado Patrimonio de la Humanidad y en el año 2001 se acuñó en la moneda italiana de 1 céntimo.