A medio camino entre el puente de Galata y la plaza de Taksim en Estambul  se encuentra la Torre Galata, uno de los iconos de la capital turca. Aunque la torre que puede contemplarse actualmente no es la original bizantina vale la pena visitarla si quieres disfrutar de las mejores vistas de la ciudad.

La torre mide 67 metros y su original fue construida en el siglo XIV por los genoveses, teniendo además una ubicación diferente. En cualquier caso, si decides visitarla hazlo temprano porque las colas para subir suelen ser largas.