Este pequeño archipiélago perteneciente a Portugal y se puede considerar el primer espacio protegido del mundo, desde al año 1465 por el Rey Alfonso V de Portugal.

La única forma de llegar a ellas es a través de un barco que sale de Peniche. Ya desde la época de los romanos dichas islas han sido habitadas, pero en la actualidad excepto la gran fortaleza de Sao Joo Batista, donde podrás alojarte, son muy pocas las edificaciones que actualmente se encuentran en ella.

Si duda un destino de gran belleza para los amantes del submarinismo de y de la naturaleza.