En el corazón financiero de Londres, con 180 metros de altura y con el peculiar nombre de «el pepinillo» se encuentra este icono de la capital inglesa.
Curiosamente este edificio se construye sobre lo que anteriormente fue el edificio de Baltic Exchange, un edificio protegido de principios de siglo. En 1992 el IRÁ irlandés puso una bomba en este edificio que hizo imposible su reconstrucción. En 2007 los restos del edificio fueron trasladados a Tallin, donde se prevé reconstruirlo.
Hoy, este edificio construido por Norman Foster se ha convertido en un faro en la inmensidad de la cuidad y marca el corazón financiero de Londres