Tailandia es conocida entre muchas otras cosas por sus impresionantes templos, pero hay uno que difiere de los demás, tanto por su belleza como por su color. Se trata del templo de Wat Rong Khun, en la provincia de Chiang Rai. Además es el único atémoslo que tiene una Sala de Reuniones.
Su primera reconstrucción fue en los años 20 del siglo pasado, pero no fue hasta el año 1996 que no se completó dicha reforma. Sin duda su visita es como un entrar en un cuento, su color y su aspecto recargado consiguen el efecto deseado de evasión de la vida mundana que se desarrolla fuera de el.
Es una excursión ideal de medio día que puede combinarse con otros lugares emblemáticos de la ciudad como La Casa Negra o el Museo Ban Daam