La región de Baviera es una de las más turísticas de todo el país debido en gran medida por sus pueblos de cuento. Son tantos que es difícil hacer un resumen de ellos, por lo que he preferido ir hablando de forma individual de cada uno de ellos. En este caso le ha tocado el turno a Nordlingen.

Este pueblo de poco más de 20.000 habitantes, está situado en un cráter y se caracteriza por ser el único pueblo de Alemania que está rodeado por una muralla totalmente completa.
Fue una ciudad imperial independiente desde el año 1215 y tuvo su época de esplendor hasta el año 1630, fecha en el que empezó su declive que culminó con la Guerra de los Treinta Años.

Más fortuna tuvo en la Segunda Guerra Mundial, ya que no sufrió los bombardeos y eso hizo que se haya mantenido su aspecto medieval, sin duda uno de los principales atractivos.
Como dato anecdótico en ella se rodó Willy Wonka y la Fábrica de Chocolate.