Sin duda es uno de los monasterios más bellos de Rumania y del mundo, baño solo por su estética, sino por la forma en que fue construido. No se utilizarían ni clavos ni tampoco herramientas eléctricas.

Esta construcción es un lugar popular de peregrinación. La primera iglesia en este lugar data del siglo XVIII. Actualmente es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.