Sin duda alguna es uno de los edificios más conocidos de Budapest, por no decir el más conocido.

Construido entre 1884 y 1902, el Parlamento de Budapest fue la obra más grande de su época. Consta de 691 habitaciones y tiene unas dimensiones de 268 metros de longitud y 118 metros de anchura.

Es el orgullo de los húngaros y puede ser visitado por 6,5 euros. Sin duda vale la pena la visita, no sólo parara admirar y fotografiar su interior sino para vivir en primera persona la historia de este país.