Fue inaugurada en 1928 por el Rey Alfonso XIII, con la intención de comunicar España y Francia y aunque durante los primeros años tuvo su época de esplendor, final,ente se cierra en la década de los años cuarenta por desacuerdos con el gobierno francés. 

La estación de Canfranc, no solamente era un bello edifico, era un hervidero de vida en el que se incluía un hotel internacional. Hasta este momento en principio se podía visitar y rememorar su época de esplendor, pero recientemente hay comentarios de que ha sido vendida a una empresa privada que tiene intención de convertirla en un hotel de cuatro estrellas.

Si aún estás a tiempo y te encuentras por la zona, no dejes de deslumbrarte por el recuerdo de una de las estaciones de tren más bellas de España