En el año 785 comenzó esta colosal obra que hizo que la Mezquita de Córdoba se situara en la segunda posición en las mezquitas más grandes del mundo, tras la Catedral de la Meca, aunque este título fue obtenido posteriormente por la Mezquita Azul de Estambul.

Con la Reconquista Cristina en el año 1238, este monumento fue consagrado como catedral, prohibiendo cualquier rezo colectivo o no católico.

En la actualidad se ha convertido en uno de los monumentos más visitados de España y de Europa, siendo declarado Bien de interés cultural y Patrimonio de la Humanidad.