Las ciudades tienen rincones realmente sorprendentes, pero también, bajo el suelo de las mismas se encuentran tesoros ocultos dignos de ser descubiertos. Un ejemplo de ello es la estación abandonada de City Hall en el metro de Nueva York. 

Esta estación, que se conserva en perfecto estado de conversación desde el año 1904, fue cerrada al público en 1945, básicamente por su poco uso y porque al ser una estación en curva quedaba un hueco entre coche y anden muy peligroso… Aunque sí Londres cerrará todas sus estaciones en curva, se quedarían sin metro