Aunque está ubicado en una población de tan solo 10.000 habitantes, la cuida sueca de Solvesborg puede presumir de tener el puente para peatones y bicicletas más largo de Europa.

Además de esta característica, este puente tiene la peculiaridad de ser también una especie de estación metereológica, ya que con su espectacular juego de luces LED, cambia de color en función del tiempo que va a hacer.

Toda una joya de la ingeniería civil digna de ser visitada.